
colección alta costura primavera-verano de 1967- primer traje pantalón
abrigo-chaquetón tres cuartos en lana negra, colección de alta costura primavera.verano de 1963. Vogue (Estados Unidos), septiembre de 196. Fotografía de Irving Penn.
Tras esta primera semana de asentamiento y vuelta al mundo real del trabajo, estudios y frío, hoy me he permitido a mí misma evadirme y volver a soñar.
El culpable es un tal Yves Saint Laurent y, aunque nunca he sido muy fan de las bibliografías, todo hay que decirlo, la de este personaje tan particular me ha cautivado.
Los Reyes, como son magos, sabían antes que yo que iba a quedar enamorada del paquete de más de 2 kilos que había debajo de mi árbol el 6 de enero.
El libro, en sus casi 400 páginas, contiene la historia de la trayectoria del diseñador, así como las colecciones más importantes, los desfiles más comentados y sus diseños más significativos.
A su vez, almacena la recopilación de declaraciones del propio Laurent, recogidas por Müller y Chenouine.
La autoridad de tan distinguida figura, entremezclada con su alegría, hicieron de sus ambiciones mucho más que un sueño, un desafío y un hecho. Siguiendo los pasos de Chanel en la reivindicación de la forma de vestir de la mujer, configuró el primer traje pantalón que introduciría, por primera vez, a la mujer en un ambiente más laboral.
Hoy en día, seguimos vistiendo sus vestidos geométricos, sus trajes de chaqueta, traje pantalón y traje falda, nos imaginamos portando la sensualidad personificada con sus blusas de seda, sus esmóquines de raso y su legendario y misterioso trench.
No me queda más que decir, tan solo volver a la inmersión en su historia, sus prendas en la boutique Saint laurent Rive gauche de la rue de Tournin, París, y sus deslumbrantes e innovadoras ideas.
Dulces sueños.